Siempre que él llevaba a mi madre y a mis tíos a su casa, él les decía que la imagen los estaba observando, que conforme ellos andaban, la figura se movía en la dirección donde se encontraban, porque a cada hora san Benedito estaba mirando para una parte de la casa.
Pero la verdad, es que tía Tereza giraba el santo, sin que nadie se diera cuenta.
Escritor: Monica Rafaela Andrade
Contador: Francisco
Muy buen trabajo, Monica!
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