sexta-feira, 15 de abril de 2011

El saci


Casi todos los días al fin de la tarde, mi abuelo y sus hermanos iban a la floresta y ahí se quedaban.
            Cuando ellos llegaban allí veían si no había nadie cerca y entonces cogían dos pedazos de madera, los cruzaban, cerraban los ojos y llamaban al Saci en silencio.
            Entonces ellos oían un silbo y sentían un viento. De repente todo volvía silencioso…entonces, el Saci cogía los pedazos de madera y ellas caían al suelo. Cuando ellos abrían sus ojos, el Saci había desaparecido!
            Después ellos intentavam buscarlo mas nunca lo encontraban, despúes con mucho miedo, salían corriendo, pero el otro día volvían a la floresta para llamar el Saci otra vez. 


 Escritor: Beatriz Garcia 
Contador: José Garcia  

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